Caso de éxito SEO: Cómo un medio digital superó años de caída constante mediante arquitectura y valor real
En el ecosistema de los medios digitales, a menudo nos obsesionamos con el tráfico efímero de Google Discover, descuidando la base técnica, la autoridad temática y la fidelización de los usuarios. En este caso de éxito os comparto la transformación de un medio especializado (vertical) que, tras años de declive por antiguas malas prácticas, logró revertir su tendencia y volver a crecer. No puedo decir que consiguió máximos históricos de tráfico porque la situación que tenemos en 2026 nada tiene que ver con los años de bonanza anteriores, pero al menos hemos conseguido volver a la senda del crecimiento, que no ha sido fácil.
Análisis de situación: El lastre del pasado
Cuando iniciamos este proyecto, nos encontramos con un medio que, aunque no tenía una penalización manual explícita, sufría una caída constante en su índice de visibilidad desde hacía varios años. Por supuesto, el tráfico en ese momento era una ínfima fracción de lo que llegaron a tener años atrás.
El primer paso que di, allá por diciembre del 24, fue gestionar correctamente las expectativas del cliente: “Estamos en un escenario totalmente distinto y no vamos a tener el tráfico ni la visibilidad de años anteriores. El objetivo es entender la nueva situación y prepararnos para ser competitivos”.
Como se observa en la gráfica de Sistrix de largo recorrido (2021-2025), el proyecto venía de una tendencia negativa. Las prácticas del pasado —comunes en otra época del SEO pero penalizadas hoy por los algoritmos de calidad— habían minado la confianza de Google en el dominio.
Gráfica de Sistrix mostrando la caída desde 2021.
Identificar las causas y cambiar el foco
El diagnóstico fue claro: el sitio arrastraba problemas heredados y una estructura de contenidos que no aportaba valor diferencial. Además, la dependencia de Google Discover generaba picos de tráfico inestables que ocultaban la debilidad del SEO orgánico en el “largo plazo”.
Decidimos ejecutar un plan de choque basado en cuatro pilares:
Auditoría técnica y rediseño: Limpieza total para garantizar una experiencia de usuario (UX) impecable y un rastreo eficiente.
Hubs de contenido: Transformar categorías estáticas en centros de valor.
Refuerzo del E-E-A-T: Poner cara y ojos al conocimiento técnico detrás de cada artículo, especialmente en temáticas económicas y de salud.
Interacción Social: Fomentar el debate real dentro de la plataforma.
Nada más empezar el proyecto -noviembre del 2024- pusimos en marcha una serie de acciones rápidas (quick wins) que nos permitieron un pequeño crecimiento, como podéis ver en la siguiente imagen de Google Search Console.
No obstante, estos impulsos, para que estén sostenidos en el tiempo, necesitan una base SEO sólida y escalable, cosa que en aquel momento no existía en este proyecto. Fueron un pequeño balón de oxígeno, pero necesitábamos más.
Estrategia de recuperación
1. Auditoría técnica y UX
El primer paso fue “limpiar la casa”. Propusimos un rediseño integral enfocado en la velocidad y la facilidad de lectura. Un medio vertical necesita que Googlebot encuentre el contenido especializado sin perderse en errores técnicos o arquitecturas redundantes. Optimizamos el presupuesto de rastreo (crawl budget) eliminando ruido técnico y consolidando URLs. Ah, y nos decidimos a eliminar la versión AMP para unificar el rastreo en una versión óptima y adecuada para los usuarios.
2. De listados de artículos a Hubs de Contenido
Tradicionalmente, las categorías del medio eran meros listados cronológicos. Nuestra propuesta fue convertirlas en Hubs de Contenido.
Ahora, las categorías no solo listan noticias; ofrecen contexto, guías de referencia, expertos que publican y organizan la información de manera que el usuario (y Google) entienda que somos la autoridad máxima en esa vertical.
3. E-E-A-T: El valor del periodista
En un sector especializado, la firma importa. Trabajamos el E-E-A-T (Experiencia, Autoridad y Confiabilidad) de toda la redacción. Optimizamos las páginas de autor para mostrar la trayectoria y especialización de cada periodista, vinculándolos con sus mejores piezas y redes profesionales. Incluso conseguimos incorporar a expertos que colaboraban puntualmente e incluso crear un comité para ciertas publicaciones.
4. Menos Discover, más comunidad
Tomamos una decisión que llevo implementado en muchos proyectos desde hace más de 2 años: nos olvidamos “un poco” de la dictadura de Google Discover para centrarnos en el SEO de intención de búsqueda y el compromiso del usuario.
Incrementamos la frecuencia de publicación basada en tendencias e intereses reales de nuestra audiencia.
Fomentamos los debates en la sección de comentarios, convirtiendo el medio en un punto de encuentro vivo.
Analizamos las publicaciones con más interacción en redes de nuestra competencia y ajustamos los calendarios de publicaciones para alinearnos con el interés de usuarios que no estábamos impactando.
Resultados: El renacimiento del proyecto
Los resultados de este cambio de mentalidad son evidentes. En la vista de un año (2025-2026), el índice de visibilidad ha pasado de la irrelevancia (con una caída lenta pero constante) a un crecimiento exponencial, superando incluso los niveles previos a la crisis.
Gráfica de Sistrix con la subida reciente.
Lo más satisfactorio es analizar la procedencia del tráfico en Google Search Console. Aunque nos “olvidamos” de Discover para priorizar el SEO técnico y el contenido de calidad, Google volvió a premiarnos. Vamos, que estamos creciendo x2.
Como muestra la siguiente gráfica de GSC, el tráfico se ha estabilizado con un balance positivo: un 14% proveniente de búsqueda orgánica (crecimiento sólido a largo plazo) y un 86% de Discover, que ha vuelto a dispararse de forma natural gracias a que ahora Google confía de nuevo en la autoridad y frescura de nuestros contenidos.
Gráfica de GSC que muestra el 14% de Búsqueda y 86% de Discover. Ambos crecientes.
Semana a semana seguimos constatando ese cambio de tendencia así como un nuevo pico de visibilidad en Sistrix.
De momento, seguimos disfrutando de un crecimiento y un cambio de rumbo que hemos buscado durante casi 14 meses. Al final, haciendo bien las cosas, maximizamos nuestras posibilidades de que Google lo vea y nos ofrezca la visibilidad que nos merecemos.
Conclusión
Este caso demuestra que, incluso tras años de caída, es posible recuperar un dominio si se corrigen los errores técnicos de raíz y se aporta un valor editorial que el usuario no pueda encontrar en medios generalistas. El SEO no es solo trucos; es arquitectura, autoridad y comunidad.
Os comparto también otro caso de éxito sobre un periódico digital, esta vez penalizado por una actualización principal (core update).







