Truco SEO para auditar la indexación de tu sitio con ScreamingFrog
El análisis de indexación en SEO suele ser un proceso lento y manual. Revisar URLs sueltas en Search Console da respuestas, sí, pero raramente ofrece contexto. Y sin contexto, las decisiones suelen estar incompletas.
Este truco no es nuevo, pero es un buen ejemplo es la integración de Screaming Frog con Google Search Console, y en particular con la URL Inspection API. No es nueva, pero sigue siendo infrautilizada por muchos SEOs.
Lo relevante no es que puedas importar datos de clics o impresiones al rastreo. Eso ya lo hace mucha gente. Donde realmente podemos ser más productivos es cruzando el rastreo con información técnica de indexación: cobertura, estado, última fecha de rastreo o si Google considera una URL indexable o no.
Cuando trabajas con cientos o miles de URLs, este enfoque cambia las reglas del juego. Ya no analizas casos aislados, sino comportamientos. Empiezas a ver qué tipo de páginas se indexan peor, dónde se atasca Google, o qué plantillas generan más fricción al rastreo. Os dejo un ejemplo del export de ScreamingFrog que he realizado a un cliente donde podemos ver enfrentados los datos de captación (Clics e Impresiones) junto con el estado de indexación de Google.
Es cierto que la API tiene limitaciones. El tope de 2.000 URLs al día nos obliga a priorizar y pensar bien qué analizar. Pero incluso con esa restricción, el valor que nos aporta es enorme. Nos permite detectar problemas estructurales sin necesidad de pasar cada URL por la herramienta de inspección manual de Search Console.
Desde mi punto de vista, el SEO técnico ya no va de saber dónde hacer clic, sino de cómo conectar datos para entender qué está pasando de verdad. Las auditorías que no incorporan este tipo de visión global corren el riesgo de quedarse en la superficie.
La indexación sigue siendo uno de los grandes cuellos de botella del SEO. Tener mejores datos no garantiza mejores decisiones, pero trabajar sin ellos casi asegura lo contrario.


