MoSCoW: el framework que nos ayuda a decidir
MoSCoW es uno de los frameworks de priorización más conocidos en entornos digitales. Sencillo, intuitivo y aparentemente práctico. Pero también peligrosamente fácil de utilizar erróneamente cuando no queremos (o no sabemos) enfrentarnos a decisiones incómodas.
El modelo divide las tareas o requisitos en cuatro categorías: Must, Should, Could y Would. Sobre el papel, todo encaja. En la realidad, a veces no tanto. Porque el problema no es entender el framework, sino aplicarlo con lógica.
En muchos equipos, el error aparece rápido: demasiados Must. Todo es crítico, todo es urgente, todo es imprescindible. ¿Os suena?. El resultado es una lista inflada que no prioriza nada y que diluye el foco. Si todo es obligatorio, el framework pierde sentido.
Ahí es donde el enfoque Should / Would / Could cobra valor. No como una forma suave de priorizar, sino como una herramienta para introducir matices, contexto y exclusiones.
Un Should no es un Must mal llamado. Es algo relevante, sí, pero que puede esperar si el coste es alto o el impacto limitado.
Un Could es una oportunidad, no una obligación.
Y un Would es, directamente, una declaración de límites.
En proyectos de SEO, producto o transformación digital, este matiz es clave. Cada decisión tiene un coste de oportunidad. Cada tarea que entra desplaza a otra.
Priorizar no va de hacerlo todo, va de elegir qué no se hace ahora.
Personalmente, creo que MoSCoW solo funciona cuando se usa como herramienta de conversación. Obliga a justificar por qué algo no es Must, a discutir impacto frente a esfuerzo y a asumir que decir “no ahora” también es una decisión estratégica.
La madurez de un equipo no se mide por la cantidad de tareas que ejecuta, sino por la claridad con la que decide dónde poner el foco.
Y en eso, MoSCoW sigue siendo útil… siempre que estemos dispuestos a usarlo de verdad.


