Google no muestra las mejores reseñas, muestra las más útiles para su sistema
Durante años hemos tratado las reseñas como un simple indicador de reputación: más estrellas, mejor. Pero en Google Business Profile las reseñas son algo más complejo. Son contenido. Y como todo contenido en Google, se ordena, se filtra y se prioriza.
El concepto de “reseñas más relevantes” no es decorativo. Define qué opinión ve primero un usuario y, en muchos casos, condiciona toda la percepción del negocio. El problema es que la mayoría de empresas no entiende por qué unas reseñas se quedan arriba durante meses y otras desaparecen en días.
Google prioriza señales de utilidad, no solo de valoración
Las reseñas largas tienden a mantenerse visibles mucho más tiempo. No porque sean positivas o negativas, sino porque aportan contexto. Una reseña de cinco estrellas con dos líneas dice poco al algoritmo (y a los usuarios). Una reseña detallada explica qué pasó, qué se compró, cómo fue la experiencia. Eso es información de valor y reutilizable.
Algo parecido ocurre con los Local Guides. Google confía más en usuarios que participan activamente en su ecosistema. No es una cuestión de justicia, sino de fiabilidad algorítmica. Aunque aquí también tengo mis dudas de que esa característica no se esté usando para “forzar” a los usuarios a interactuar con su sistemas más y más. Yo lo haría y seguro que ellos también. Y lo mismo sucede con las fotos: una reseña con imagen es más verificable, más tangible, más “real”.
Hay dos mitos que conviene desmontar. El primero es que las reseñas negativas se muestran más. No es así. Una reseña negativa solo destaca si tiene las mismas señales de relevancia que una positiva. El segundo es que el CTR influye en el orden de las reseñas. Influye en el ranking local, sí. En el orden de las reseñas, no de forma apreciable o al menos que nosotros hayamos podido demostrar.
Entonces, ¿qué puede hacer una empresa? No controlar, pero sí influir.
Influir en cómo se piden las reseñas. En explicar al cliente que los detalles importan. En animar a añadir una foto si la experiencia ha sido buena. En entender que una reseña no es un trámite, sino un activo.
Eso sí, todo esto solo funciona si la base es sólida. Cuando hay un volumen alto de reseñas negativas, ninguna optimización compensa una mala experiencia real.
Google no muestra “las mejores reseñas”. Muestra las que su sistema considera más útiles para otros usuarios. Y entender esa diferencia cambia por completo cómo deberíamos trabajar la reputación local.


